Cartas para Leticia (19/11/2018)


Hoy he vuelto a rehabilitación por lo del accidente y la espalda, que me sigue molestando. Al salir, ha comenzado a llover. No llevaba paraguas, así que iba notando las gotas caer en la capucha de mi abrigo y el viento en la punta de la nariz, que siempre se me enfría. Entonces me ha venido a la mente una frase de “V de Vendetta”, película que siempre te gustó muchísimo: “Dios está en la lluvia”. No he podido evitar pensar en voz alta: ¿estará Leticia también en la lluvia?

Hay muchas personas que creen que todo está conectado, que formamos parte de algo mucho más grande y que al morir, lo único que hacemos es unirnos con el resto del universo. Nuestro cuerpo se pudre y pasa a formar parte del otros organismos, y nuestra alma, pura energía, no se percibe ni se ve pero también se reúne con todo lo existente. ¿Habrá sucedido lo mismo contigo? Con tus cenizas es imposible, porque están celosamente guardadas en una urna, en la tumba de tus abuelos. Pero con tu esencia, tu alma… por un momento he pensado que cada gota de lluvia que caía en mí, era un abrazo tuyo. Yo soy energía envuelta en un cuerpo, pero tú ya no tienes ninguna atadura física o emocional. Nada. Eres libre.

No soy capaz de creer en esto, como no soy capaz de creer en nada de forma absoluta. Se me asemeja a un cuento, un pequeño consuelo. Pero es reconfortante. Si no existe Dios, el Más Allá o cualquiera de los formatos ideados por las grandes religiones monoteístas, es una manera preciosa de concebir la muerte.

Comentarios

Entradas populares